Caminos de Pesca

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La suerte que solemos tener los pescadores es que nuestros escenarios de aventuras suelen estar en parajes bellos y mágicos y en muchas ocasiones devoramos kilómetros para llegar a ellos, la sensación de abandonar la ciudad y alejarse a parajes más salvajes y menos transitados es especial, sientes como se alejan tus preocupaciones, tu rutina, tu trabajo... ves como el paisaje cambia con cada kilómetro que recorres y sabes que vas a evadirte por unas cuantas horas de tu día a día.

Esas carreteras por las que te alejas, esos pueblos que atraviesas, y esos caminos que te llevan a tu destino son sin duda uno de los grandes alicientes de la pesca, todas ellas son especiales pero siempre tenemos lugares y rutas predilectas.

En este caso es una pequeña carretera perdida en un valle, habitada por vacas, caballos y aguilas, poblada de brezos y pinos, una estrecha carretera en la cual cada metro es increible, una preciosa obra y un firme irregular que hace que sea más especial.

La carretera discurre por el valle y sube, haciendo del trayecto un espectáculo, curvas pronunciadas que se mezclan con estrechos pasos dónde discurren pequeños cauces de agua, cuando se corona el valle se disfruta de unas vistas donde se ve la carretera serpenteante entre las rocas, los pinos y los brezos, para finalmente abadonarla en un túnel creado por los árboles en sus últimos metros.

"Pescando entre apuntes"

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Son las 03:20 de la mañana vengo de estudiar, puesto que estudio y trabajo por las tardes he de estudiar por las noches para poder aprovechar bien el día, esta noche en la sala de estudio todo eran pegas y malestar, muchísimo calor debido a la cantidad de gente que acude y a la pésima ventilación de la sala, la gente que estaba a mi lado en lugar de estudiar no hacía mas que hablar, reír y cuchichear maleducadamente. En fin un despropósito, además de que las matemáticas, la topografía y demás me salen por las orejas ya!!
Harto de estudiar y de aguantar a esa gente descanso mi espalda en el respaldo, miro a mi alrededor y veo en la biblioteca la sección de caza y pesca, me acerco curioso y veo muchos libros de caza, cetrería, pesca submarina, rutas de btt (yo tampoco lo entiendo), y uno que me llama la atención, Cuaderno de Pesca de Ignacio Galaz Ballesteros, lo cojo y lo ojeo por encima y cual es mi sorpresa que la primera referencia es el coto de cardaño (como ya he comentado me encantó), me lo llevo mientras lo hecho un vistazo a la silla en donde estaba asqueado, comienzo a leerlo y tiene un formato parecido a "Mis amigas las Truchas" del gran Delibes el cual es referido en varias ocasiones en el libro, es un libro fácil de leer y muy pero que muy entretenido, en un principio pensaba leer un par de hojas, pero me engancha y no puedo parar de leerlo, se hace referencia a Emilio Serrano y a Fco Javier, grandes pescadores de mosca a quien conozco personalmente, de pronto me encuentro atrapado en las desventuras de este pescador/profesor de Villarcayo que se escapa cuando acaban las clases a pescar pintonas como hacemos Rimoskero y yo.
Cuando me acabo el libro cosa que no pensaba ni remotamente hacer (estaba estudiando) me doy cuenta de que mi cabreo, las pocas ganas de estar allí y la sensación de calor asfixiante habían desaparecido, se habían transformado en una sonrisa en mi cara, ignorancia ante los "maleducados" (estaba en el mundo de la pesca), y en un olvido total del calor puesto que ese libro me había llevado a la rivera de todos los ríos en los que ambos habíamos pescado.